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Hiperactivos después de los 15 años

publicado a la‎(s)‎ 15 oct. 2017 12:35 por Anshda Madrid   [ actualizado el 15 oct. 2017 12:42 ]

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad afecta también a los jóvenes minando su rendimiento escolar, sus relaciones sociales y su autoestima.


El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad afecta también a los jóvenes minando su rendimiento escolar, sus relaciones sociales y su autoestima. Un diagnóstico certero a tiempo puede ser la garantía de superarlo. “Yo era un niño malo, me decían”. Así recordaba el psiquiatra Luis Rojas Marcos cómo lo describían cuando era pequeño. Lo contaba abiertamente en la celebración del décimo aniversario de la Fundación CADAH (Cantabria Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad), una entidad benéfica y asistencial que atiende e informa a los afectados por TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad). El prestigioso psiquiatra, que reside desde hace 48 años en Nueva York, fue un niño de temperamento inquieto, distraído y curioso, con todos los problemas de aprendizaje que esto conlleva. Era un niño hiperactivo. En esos tiempos, no se conocía nada del TDAH. Hoy ya está reconocido por la OMS en su clasificación de enfermedades, va en aumento y afecta a más del 6% de la población infanto-juvenil española.

¿Déficit de atención, hiperactividad o ambos?

El TDAH es un trastorno neurobiológico que se inicia en la infancia y se caracteriza por dificultades para mantener la atención, exceso de movimiento y/o descontrol de los impulsos. Pese a que posee un alto componente hereditario, está también causado por factores ambientales. El responsable es un desequilibrio entre dos neurotransmisores, la noradrenalina y la dopamina, que afectan a las áreas del cerebro que participan en el autocontrol.

La psicóloga forense y especialista en neuropsicología de Isep Clínic, de Barcelona, Amada Santana, nos explica que hay tres subgrupos en el diagnóstico del TDAH: inatentos, hiperactivos y el subgrupo combinado inatento-hiperactivos, que determinan qué aspectos de la vida del niño se verán más o menos afectados. “Un alumno inatento -explica la experta-, se caracteriza por su lentitud, apatía, problemas de conducta y de toma de decisiones. El hiperactivo tiene dificultades relacionales, con sus iguales y superiores. Finalmente, en el grupo mixto vemos conductas disruptivas o mal adaptadas con dificultades para centrar la atención”, concluye.

La primera alarma

“Los profesores son los primeros en detectarlo o expresar la inquietud frente a la lentitud de ejecución o las conductas disruptivas de los niños”, señala Santana. Pero, a veces, “se pone la etiqueta diagnóstica muy a la ligera”, advierte. “Si no tenemos un buen modelo explicativo, el diagnóstico solo dependerá de la presión de los padres y la escuela para que alguien se pronuncie sobre lo que pasa”. En esto hay que detenerse y saber que no todo niño “movido”, travieso o inquieto es hiperactivo. Normalmente, se consulta al especialista entre los 5 y los 7 años, o entre los 12 y los 14.

¿Y qué pasa llegada la adolescencia?

SEIS SÍNTOMAS DURANTE SEIS MESES

Según la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, para diagnosticar TDAH, se deben cumplir seis o más de los siguientes síntomas para el déficit de atención y/o seis para hiperactividad, y estar presentes al menos durante seis meses.

Déficit de atención

1. Cometer errores frecuentes por descuido
2. Dificultad para mantener la atención en tareas y juegos
3. Parecer que no se escucha lo que se dice
4. Caso omiso a las instrucciones, pese a entenderlas
5. Dificultad para organizar actividades
6. Rechazo a tareas que demanden esfuerzo
7. Pérdida de útiles (lápices, libros...)
8. Distracción fácil
9. Olvidos o despistes de la vida diaria

Hiperactividad e impulsividad

1. Dificultad para aguantar sentado en clase, con movimiento constante de manos y pies
2. Comportamiento inadecuado
3. Dificultad para relajarse o practicar juegos tranquilos
4. Marcha continua
5. Hablar excesivamente
6. Anticipación a contestar las preguntas
7. Incapacidad para esperar turnos
8. Interrupción en conversaciones o juegos de los demás

En un 30% de los niños con TDAH, los síntomas remiten cuando entran en la adolescencia, por lo que en el 70% se mantienen o intensifican. Si ya el TDAH en un niño menor de 10 años supone una alteración en su comportamiento, capacidad de aprendizaje y relaciones personales, padecerlo en la adolescencia es una bomba de relojería. A los síntomas descritos hay que añadir las peculiaridades de esta nueva etapa de cambio, en la que no se es ni tan niño ni tan adulto.

Podríamos pensar que contamos con menos información del TDAH en esta fase porque se habla más del infantil, pero la especialista desestima que sea así. “Quizás habría que decir que aquellos adolescentes del subgrupo inatento, pasan más desapercibidos y son más sufridores. En segundo de la ESO, los padres acuden desesperados, porque no saben qué hacer para que sus hijos rindan mejor: pasan horas y horas delante del material de estudio, pero las notas no reflejan las horas invertidas”.

Cómo afecta un diagnóstico tardío

Hay múltiples factores que podrían explicar la falta de diagnóstico, pero es mejor “subrayar la importancia de un buen diagnóstico, la colaboración del chico, su familia y comunidad educativa”. La psicóloga del ISEP explica que “el TDAH no tratado puede derivar en adolescentes sumamente desmotivados, ya que ven el hecho de acabar la ESO como algo inalcanzable; tienen la sensación de ser incomprendidos por todos y que todas las oportunidades están perdidas. En el adolescente, el TDAH tiene las mismas características que en un niño, solo que lleva más tiempo sufriendo. Si no reaccionamos, tendremos adultos con la sensación de no entender qué les pasa, que sufren por no ser como los demás”, advierte Santana. Los expertos de la web www.tdahytu.es añaden algunas repercusiones de no tratar el TDAH a tiempo:

1 Habilidades sociales menguadas, indispensables para relaciones satisfactorias de esta edad. Los adolescentes con TDAH pueden ser poco empáticos, asertivos, comunicativos, además de no integrarse ni pertenecer a un grupo, lo que, sin duda, mina su autoestima.

2 Desorganización. Al tener un problema de atención pueden necesitar un mayor tiempo para finalizar las tareas y, por lo tanto, requieren una mayor planificación, ya que suelen olvidarse de los planes y los horarios, y presentan dificultades para gestionar el tiempo.

3 Cambios de humor e irritabilidad. Esto aumenta los conflictos con familiares, profesores y compañeros.

El abordaje terapéutico

El TDAH está reconocido por la OMS en su clasificación de enfermedades, va en aumento y afecta a más del 6% de la población infanto-juvenil española

Amada Santana dice que, adaptada a las características individuales de cada niño, la intervención ha de ser multidisciplinar: neuropediatras, neuropsiquiatras y reeducadores, (motivación y orientación); psicólogos (“andamiaje”, la construcción de rasgos de personalidad o la deconstrucción de los anteriores) y neuropsicólogo (el funcionamiento cognitivo del adolescente legible para todos) deben estar en sintonía. En esa línea, la Federación Española de Ayuda a las Asociaciones de Déficit de Atención e Hiperactividad (FEAADAH) apoya el tratamiento multimodal: farmacológico, psicológico y psicopedagógico. Ninguna de estas intervenciones es exclusiva; no puede, ni debe sustituir a las demás.

Consejos para padres ‘desesperados’

Como dice la neuropsicóloga del ISEP Clínic “no existen recetas mágicas y cada chaval tiene su historia, sus experiencias y sus antecedentes. La recomendación para las familias es el trabajo colaborativo con la comunidad educativa y el terapeuta. Entre todos harán posible que el adolescente consiga la mejor versión de sí mismo”. Y añade que los padres son “los ‘profesionales’ que trasladan a casa lo pactado en la consulta. Son los brazos ejecutores del especialista”, dice Santana. En un recorrido por las muchas asociaciones y organismos de ayuda a los pacientes de TDAH, recopilamos aquí las siguientes sugerencias para los padres:

  • Información. Sobre qué es y qué no es el TDAH. Pero, sobre todo, sobre qué es lo que les gusta a nuestros hijos (fútbol, lectura, música, fotografía...), para poder reforzarlo y exaltar su autoestima, sus logros (o micrologros).
  • Asignar tareas diarias. Poner la mesa, tirar la basura, hacer la cama...
  • Planificar horarios. Bien estructurados, pero contemplando cierta flexibilidad.
  • Seguir pautas de estudio. Dedicar entre dos y tres horas al día para el estudio en casa y los deberes, con descansos de 5 a 10 minutos cada hora. Empezar primero con las actividades de dificultad intermedia, seguir con las de mayor complicación y finalizar con aquellas más fáciles.
  • Establecer metas a corto plazo. Las tareas más largas, dividirlas en dos, para conseguir completarlas del todo.

ELLOS TAMBIÉN FUERON NIÑOS ‘VAGOS’

Por último, es importante recordar que con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, los adolescentes con TDAH lograrán una evolución positiva. Abrir los ojos ante la más mínima sospecha y prestarles ayuda, sin mermar su autoestima, sin etiquetarlos ni estigmatizarlos. Sin ponerles más peso en su mochila personal de la que ya llevan. Así como el psiquiatra Luis Rojas Marcos es hoy reconocido mundialmente y que reside en Nueva York dedicado a la medicina, la salud pública y la psiquiatría, otros niños no permitieron que el TDAH truncara sus sueños y así han llegado a adultos con magníficos logros. Prueba de ello son el presentador Pablo Motos, el cantante Dani Martín, el nadador Michael Phelps, el chef Jaimie Olivier, el cofundador y presidente ejecutivo de Apple Steve Jobs, los actores Jim Carrey y Will Smith, el baloncestista Michael Jordan, el cofundador de Microsoft Bill Gates. Y la lista sigue y sigue. A todos ellos les tacharon de niños ‘vagos’, ‘imposibles’, ‘torpes’, ‘tontos’ o ‘malos’. No cometamos el mismo error.


Noticia Publicada por El país28 SEP 2017 - 10:07 CEST

Autor: AMINIE FILIPPI


Un debate artificial

publicado a la‎(s)‎ 24 may. 2017 8:59 por anshda tda-h madrid

La prestigiosa revista Cuadernos de Pedagogía acaba de sacar a la calle un monográfico titulado “El TDAH ¿existe?” para el que solicitó hace meses una colaboración al jurista Fulgencio Madrid, Presidente de FEAADAH.

Invitamos a nuestros lectores a su lectura, así como a la del resto de opiniones recogidas en la revista, sobre los síntomas, la complejidad del diagnóstico, la medicalización de las relaciones con los niños, etc.

Un enfoque plural que no elude la controversia actual en torno al TDAH. 

Para leer la noticia completa visite El blog de la FEAADAH Conocimiento Compartido.

 

 

 

 

El TDAH es un desorden cerebral, dicen los científicos y está recogiendo la prensa internacional

publicado a la‎(s)‎ 24 may. 2017 8:32 por anshda tda-h madrid

El cerebro de las personas con TDAH es diferente al del resto de la población, concluye el estudio más amplio que se ha realizado sobre la cuestión, publicado en The Lancet Pschiatry y difundido por The Washington Post, La Vanguardia y otros muchos medios internacionales.


En esta investigación, en la que han colaborado médicos y neurocientíficos de once países, se han analizado con resonancia magnética los cerebros de 1.713 personas diagnosticadas de TDAH y se han comparado con los de otras 1.529 personas sin el trastorno.

Según los resultados presentados ayer on line en la revista "The Lancet Psychiatry", se han detectado diferencias significativas en cinco estructuras distintas del cerebro. Asimismo, se ha observado que el tamaño del cerebro es menor en las personas con TDAH que en la media de la población. Los autores del trabajo proponen, a partir de estas observaciones, que el TDAH está relacionado con una maduración tardía del cerebro.
 
Mensaje a los padres
El trastorno no es una etiqueta para niños difíciles y no se debe a una mala educación. “El TDAH es un trastorno del cerebro”, escriben los investigadores. “Transmitir este mensaje a los padres y a los pacientes puede ayudar a reducir el estigma del TDAH y a mejorar la comprensión del trastorno”. Los nuevos resultados, recalcan, demuestran que el TDAH “no es sólo una etiqueta para niños difíciles y que no está causado por una mala educación de los hijos”.
 
Se estima que el TDAH afecta a un 5,3% de niños y adolescentes –aproximadamente uno de cada veinte–, lo que lo convierte en uno de los trastornos neuropsiquiátricos más comunes. Aunque el problema suele remitir con el crecimiento a medida que el cerebro madura, dos tercios de las personas diagnosticadas de TDAH siguen presentando síntomas de adultos.
 
Las cinco áreas del cerebro en las que se han detectado alteraciones en las personas con TDAH son estructuras neurológicas profundas que tienen múltiples funciones. Esto explica que el TDAH sea “un trastorno tan complejo que afecta a distintos aspectos del comportamiento”, declara Óscar Vilarroya, investigador de la Fundació IMIM y de la Universitat Autònoma y coautor del trabajo.
 
Fuente de la noticia: lavanguardia.com. Redactor Josep Corbella, Barcelona. Imagen: lavanguardia.com

 
 
Otras repercusiones en medios:

Aportando luz sobre el TDAH

publicado a la‎(s)‎ 24 may. 2017 8:28 por anshda tda-h madrid

Comentarios de Isabel Orjales, Doctora en Pedagogía, a la entrevista realizada en el ABC al Catedrático Marino Pérez titulada: “El tratamiento del TDAH no existe, y la medicación, no es un tratamiento, sino un dopaje”

El TDAH es un trastorno complejo cuyas manifestaciones clínicas, en intensidad y desadaptación, son el reflejo de una posible alteración orgánica modulada por la influencia del ambiente (es decir, la educación, la intervención y el entrenamiento recibidos por el sujeto hasta el momento) que, en cierta medida, contribuye a frenar o a potenciar los síntomas. 

Tampoco es sencillo investigar sobre la eficacia de cualquier tratamiento (ya sea médico o de otro origen) para la mejora de este trastorno puesto que hacerlo seriamente exige controlar que los efectos supuestamente beneficiosos de la intervención que deseamos probar no se deban a otros factores como, por ejemplo: las características personales de los chicos implicados (si el grupo que recibe el tratamiento que estamos probando tiene un cociente intelectual más alto que el otro grupo, ¿será por eso que mejoró y no por la intervención en sí misma?); el proceso mismo de maduración del niño (si el tratamiento se demuestra más eficaz si dura 9 meses que si dura 3 semanas ¿qué parte de la mejora es debida a la intervención y qué parte es debida a que el chico ha madurado en ese tiempo?) o incluso a las expectativas del evaluador (si la persona que evalúa los resultados está al corriente de cuáles son los niños que han recibido el tratamiento que se quiere probar y cuáles han recibido el tratamiento neutro o placebo, sus expectativas podrían condicionar la forma en que evalúa las mejoras)...
 

Por Isabel Orjales Villar
Doctora en Pedagogía
Profesora del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación. Facultad de Psicología de la UNED
Miembro del Comité de Asesoramiento Científico de FEAADAH


Haz clic aquí para leer todo el artículo de Isabel Orjales: 'Controversia respecto al TDAH' 

Así deben actuar en el aula los profesores para ayudar a los alumnos con TDAH

publicado a la‎(s)‎ 27 ene. 2014 8:59 por Enrique Nevado Carretero

Aplicar sencillas pautas les ayudará a solucionar el 80% de su problema y aumentar hasta en dos puntos sus notas finales


Según algunos estudios, el TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) es el trastorno psiquiátrico de mayor prevalencia en la infancia y llega a afectar hasta a un 5% de los niños en nuestro país.

«En los colegios es donde se suelen detectar los problemas y donde está el origen de las soluciones»

Los primeros síntomas, por lo general, se manifiestan entre los 5 y 6 años: se distraen con gran facilidad, son impulsivos, dan respuestas poco reflexivas, tienen exceso de actividad motora... Todo ello hace que, en muchos casos, sean difíciles de tratar tanto por los padres en casa, como por los profesores en el colegio.

Ángel Terrón y Alberto Jiménez, socios fundadores de Educ-at, tienen gran experiencia en el tratamiento de este trastorno y afirman que «en la mayoría de las ocasiones es en los colegios donde empiezan los problemas y afortunadamente, cada vez más, el origen de las soluciones».

Según datos de Javier Cabanyes, especialista en Neurología, doctor en Medicina-Cirugía y director del curso de experto en TDAH en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), en cada clase puede haber entre uno y dos niños con este trastorno. «Es necesario que haya un experto en TDAH en cada centro escolar con una triple función: identificar, asesorar y reforzar la intervención multidisciplinaria para ayudar a estos alumnos. Que se sepa manejar bien a estos niños en el aula es casi el 80% de la solución al problema», apunta este especialista.

La dificultad consiste, tal y como explica Fulgencio Madrid, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al TDAH, en que «cuando se detecta a un niño con este trastorno y salta la alarma, a los profesores se les escapa el asunto de las manos porque no saben cómo actuar al no disponer de una formación suficiente para tratar estos casos».

Por este motivo Javier Cabanyes añade que «lo primero que se necesita es formar al profesorado para que sepa qué es este trastorno y qué hacer con el niño que lo padece para generar entornos más apropiados. Esto, aunque no es suficiente, ya es mucho», puntualiza.

Hablar también de los éxitos

Fulgencio Madrid explica que en Murcia se puso en marcha un «Protocolo de diagnóstico y tratamiento» en las aulas en colaboración entre Sanidad y Educación. Los resultados han sido muy positivos: en Primaria, el porcentaje de aprobados en junio ha sido del 43%, y del 25% en alumnos con menos de dos suspensos. «Es decir, la tasa de éxito escolar está en el 70%, equiparable al de los alumnos que no tienen TDAH. Al hablar de este trastorno siempre se menciona el fracaso, ya es hora de que hablemos también de los éxitos», asegura Fulgencio Madrid.

Un colegio dedicado a estos alumnos

En el colegio Nuevo Velázquez de Madrid saben muy bien cómo sacar rendimiento a los alumnos que padecen TDAH. Sus aulas tienen un máximo de 15 alumnos, por lo que el contacto con los estudiantes que padecen este trastorno es muy cercano.

Para aumentar su rendimiento en los estudios «enviamos cada día a los padres una agenda con lo que han hecho en clase y con los deberes que deben hacer en casa —explica el director de este centro, Carlos González—. Además, al final de cada semana el profesor habla directamente con los padres para evaluar sus avances y así analizar si va por el camino correcto. El contacto escuela-familia es esencial para lograr el éxito en sus avances».

Esta involucración es posible gracias a que el profesorado del colegio Nuevo Velázquez tiene formación específica para atender los casos de TDAH. González asegura que hay padres que traen a sus hijos al centro desesperados porque creen que son unos vagos, pero en realidad los docentes descubren que no es así, que padecen este trastorno.

«Los profesores han aprendido a poner en práctica una metodología que facilita mucho a estos alumnos la asimilación de conceptos. Además, en los exámenes que realizan al final de cada mes, les entregan cada pregunta en una hoja diferente, de manera que cuando la contestan, se les da la siguiente y se evita que se bloqueen.

También se les ayuda a comprender lo que se les pregunta para que no se queden en blanco, porque su dificultad no es la asimilación de conocimientos, sino cómo expresarlos, —apunta González—. «Lo primero que mejora es la propia autoestima de estos chicos».


¿Qué puede hacer el profesorado?

De lo que no hay duda, es que los docentes tienen una situación privilegiada por su posibilidad de estar con muchos niños, observarles y detectar cualquier anomalía que haga sospechar de un posible TDAH.

Pero, ¿qué puede hacer el profesorado para favorecer el aprendizaje de estos alumnos?

— No se puede olvidar que este trastorno se caracteriza fundamentalmente por déficit de atención, lo que dificulta en ocasiones el entendimiento de conceptos. Por ello, Ángel Terrón señala que es muy útil que el profesor utilice ejemplos prácticos que complementen la teoría, secuencie la información o emplee medios dinámicos como el uso de un proyector o nuevas tecnologías para suplir el déficit atencional, lo que obviamente exige un esfuerzo adicional de los centros y profesores.

— Otra medida muy sencilla y eficaz —según José Ramón Gago, director pedagógico de CADE (Centro de Atención a la Diversidad Educativa)— es seccionar el texto en unidades cortas y más simples e, incluso, destacar con otro color la información principal.

— Cuando llega la hora del examen «es habitual— añade Gago— que el niño TDAH se bloquee en la primera pregunta, no porque no sepa responder, sino porque le cuesta entender el planteamento. Por ello es esencial que se le entregue la primera pregunta, se le ayude a comprenderla y que la responda.

De manera secuencial se le entregará la segunda pregunta y así sucesivamente. Es una pequeña ayuda para hacer lo que su cerebro no es capaz de realizar. Con esta práctica se consigue que mejoren la nota final entre un 1,5 y 2 puntos. Sí además no se le pone límite de tiempo y se le ayuda a planificarlo, los resultados mejoran hasta en 1,8 puntos».

— También es importante reforzar las aportaciones. «Es decir, si el niño no consigue su objetivo, pero se está esforzando en ello, el profesor debe valorarlo», apunta Ángel Terrón.

— Terrón también señala que debe evitarse que el niño salga en mitad de la clase para acudir a sesiones con su orientador porque, ante la mirada del resto de los niños, daña su moral y debilita su motivación».

— Otra práctica muy acertada es la «tutorización» dentro del aula por parte de otro compañero «puesto que aceptará mucho mejor de sus iguales sugerencias o preguntas como ¿te has apuntado bien los deberes de mañana? «Esta medida cada vez está siendo más adoptada por algunos centros y suele tener buena aceptación», señala Ángel Terrón.

— El esfuerzo de los estudiantes con TDAH se ve muy potenciado por el aprendizaje cooperativo; es decir, por el trabajo en grupo que permite el intercambio de información entre los alumnos. «El fin no es la competitividad, sino que entiendan los conceptos tratados y puedan elaborarlos pasando a ser una parte activa del aprendizaje. Por otro lado —prosigue Terrón—, mejora las relaciones sociales entre compañeros».

Publicado por:

LAURA PERAITA

Día 23/12/2013

Fuente: ABC.es


19 Junio de 2013: "Mensaje de esperanza a padres y madres"

publicado a la‎(s)‎ 24 jun. 2013 6:49 por Enrique Nevado

Os traigo una importante noticia publicada por Europapress el 19 de junio 2013:
Es una noticia que nos trae esperanzas de que por fin exista un acuerdo para establecer protocolos de actuación con los colegios para los niños con TDAH...

El Senado insta a garantizar en la LOMCE apoyos para los alumnos con déficit de atención con independencia de las CCAA


MADRID, 19 Jun. (EUROPA PRESS) 

   El pleno del Senado ha aprobado una moción presentada por UPN en la que se insta al Gobierno a recoger una "expresa mención" en un texto normativo estatal al derecho de cualquier alumno con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), con independencia de la comunidad autónoma en donde viva, a tener garantizados apoyos educativos durante su escolarización.

Leer la noticia completa en... EuropaPress

España lidera un movimiento para lograr crear un Día Mundial de sensibilización del TDAH

publicado a la‎(s)‎ 16 jun. 2013 15:47 por Enrique Nevado

MADRID, 10 Jun. (EUROPA PRESS)

La Federación Española de Pacientes (FEAADAH) ha liderado una campaña a nivel mundial para lograr que se establezca una Día Mundial de sensibilización del Trastorno del Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

Leer la noticia completa: europapress.es


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